Pero más allá de leyendas de terror y de personajes del universo de del miedo como brujas, fantasmas, zombis o vampiros, esta fiesta ha entrado en nuestras casas y, como no podía ser de otra manera, también lo ha hecho en nuestras escuelas. ¿Por qué? Pues porque nuestras escuelas no son lugares olvidados ni ajenos a la sociedad, forman parte de ella y han encontrado aquí toda una serie de recursos culturales perfectos para ponerlos a su servicio y al de los niñ@s. En definitiva, han conseguido despertar en nuestros más pequeños su interés por el aprendizaje, motivarlos y desarrollar en ellos una habilidad tan importante como la creatividad.